NesCan, soluciones innovadoras para la construcción
NESCA, es un sistema constructivo de encofrado de poliestireno utilizado para realizar edificios con muros portantes de hormigón armado para estructuras sismorresistentes , energéticamente eficientes, ecosostenibles y con elevado aislamiento acústico.
Costos, tiempos de construcción y comparación con otras técnicas de construcción
Comparado con los métodos tradicionales de construcción, como el sistema de bloques de hormigón (CMU) o el ladrillo, los bloques EPS presentan una serie de diferencias clave. En primer lugar, el proceso de instalación de EPS es más rápido y eficiente, ya que los bloques son ligeros, fáciles de manipular y se ensamblan como piezas de lego. No se requiere encofrado adicional para verter el hormigón, lo que ahorra tiempo y costos en obra.
En segundo lugar, la eficiencia energética de una pared construida con EPS es superior. Mientras que un muro tradicional puede tener puentes térmicos que permiten la fuga de calor o frío, los muros de EPS eliminan este problema gracias a su envolvente continuo de aislamiento térmico. Esto se traduce en una reducción significativa en los costos energéticos a largo plazo.
Por otro lado, en términos de resistencia estructural, un muro ICF supera ampliamente a uno convencional. El núcleo de hormigón armado ofrece una resistencia superior ante sismos, incendios, y vientos huracanados. También ofrece un mejor aislamiento acústico y un mayor confort interior.
Refuerzo con Hormigón armado
El núcleo estructural de los bloques ICF es el hormigón armado. Durante la construcción, una vez que se ensamblan los bloques de EPS, se insertan varillas de acero en el interior del canal central siguiendo un patrón estructural diseñado por el calculista. Posteriormente, se vierte hormigón con una consistencia adecuada para garantizar que fluya y llene completamente el espacio interno.
Este refuerzo interno permite que los muros EPS tengan una resistencia impresionante frente a cargas verticales, laterales, y esfuerzos sísmicos. La combinación del concreto con el EPS logra un muro con propiedades térmicas, acústicas y estructurales que cumplen con los más altos estándares de la industria.
El hormigón utilizado puede variar según las necesidades del proyecto, pero generalmente se recomienda un concreto con una resistencia mínima de 20 MPa. Además, para evitar vacíos o burbujas, se utilizan vibradores o técnicas de consolidación que aseguran un llenado uniforme y una integración perfecta entre el hormigón y las varillas.
Aislamiento acústico
Además de su eficiencia térmica, los bloques EPS ofrecen un excelente aislamiento acústico. Esto se debe a la combinación del EPS con el hormigón armado, que juntos bloquean el paso de ondas sonoras tanto aéreas como estructurales. Como resultado, los ambientes interiores son mucho más tranquilos y confortables, lo que los hace ideales para viviendas en zonas ruidosas o para construcciones como hoteles, escuelas y hospitales.
En pruebas de laboratorio, los muros EPS han demostrado tener una clasificación STC (Sound Transmission Class) de 50 o superior, lo cual significa que el sonido exterior se reduce drásticamente. Esto es particularmente útil en zonas urbanas con tráfico intenso o en edificaciones cercanas a aeropuertos o vías férreas.
Además, en interiores, ayuda a reducir el eco y mejorar la acústica general del espacio, lo cual también es una ventaja para estudios de grabación, oficinas o salas de reuniones.
Aplicaciones Comunes de los Bloques ICF
Viviendas unifamiliares
Los bloques EPS se están volviendo cada vez más populares en la construcción de viviendas unifamiliares debido a sus múltiples beneficios. Para los propietarios que buscan eficiencia energética, durabilidad y confort, este sistema representa una opción ideal. Las casas construidas con bloques EPS mantienen una temperatura interior constante, lo que se traduce en facturas de energía más bajas durante todo el año. Esto es especialmente valioso en climas extremos donde la calefacción o el aire acondicionado representan una parte significativa del gasto mensual.
Además, los muros EPS permiten una mayor libertad arquitectónica. Se pueden construir diseños curvos, techos altos, ventanales grandes o formas personalizadas sin comprometer la estructura ni el aislamiento. Incluso, muchos constructores han adoptado este sistema para proyectos de viviendas de lujo o casas pasivas, que exigen estándares muy altos de eficiencia y confort.
Otro punto importante es la seguridad. En regiones propensas a desastres naturales como huracanes o terremotos, las casas EPS han demostrado ser notablemente resistentes. También ofrecen mayor seguridad contra incendios y mayor aislamiento acústico, ideal para familias que valoran la privacidad y la tranquilidad.
Vertido de hormigón y acabados
Una vez montados los bloques y colocado el refuerzo, se procede al vertido del hormigón. Este paso debe realizarse de forma cuidadosa y continua para evitar vacíos en el interior del muro. Generalmente se utiliza una bomba de hormigón para llenar los muros en capas de 1 a 1.5 metros, lo que permite una consolidación adecuada y evita presiones excesivas que podrían deformar los bloques de EPS.
El hormigón utilizado debe tener una consistencia fluida (slump medio-alto), y en muchos casos se recomienda utilizar aditivos para mejorar el bombeo y la trabajabilidad. Durante el vertido, se utilizan vibradores o varillas para eliminar bolsas de aire y asegurar que el hormigón fluya y llene completamente todos los espacios.
Una vez fraguado el hormigón, los bloques EPS permanecen en su lugar como parte del muro, actuando como aislante térmico y acústico. Luego se aplican los acabados interiores y exteriores como estuco, yeso, paneles de yeso, o revestimientos. Los muros EPS aceptan prácticamente cualquier tipo de acabado tradicional sin necesidad de adaptaciones especiales.
Mitos y Verdades sobre los Bloques EPS
“Los bloques EPS son demasiado caros”
Uno de los mitos más extendidos es que los bloques EPS son prohibitivamente costosos. En comparación con sistemas tradicionales como el hormigón o la madera, el precio por metro cuadrado puede parecer más alto. Sin embargo, esta visión no considera el costo total de la obra ni los beneficios económicos a largo plazo.
Al utilizar EPS se reducen significativamente los gastos adicionales:
Menor necesidad de aislantes, revestimientos externos y refuerzos estructurales.
Reducción del tiempo de construcción, disminuyendo costos de mano de obra, alquiler de equipos y supervisión.
Sistema modular con margen de error mínimo, lo que evita gastos por correcciones o desperdicios.
Además, las viviendas y edificios construidos con EPS ofrecen ahorro energético durante toda su vida útil, convirtiéndose en una opción más rentable que los sistemas tradicionales. Las inversiones adicionales en EPS pueden recuperarse en 3 a 5 años gracias a los ahorros en climatización y eficiencia energética.
En cuanto a tiempos de ejecución, una estructura de 60 m² puede levantarse y hormigonarse en aproximadamente 4 a 6 semanas, optimizando los plazos de obra.
Rentabilidad comparativa
Obra tradicional: 20% – 25% de rentabilidad al finalizar la construcción.
Sistema EPS (ICF): 35% – 40% de rentabilidad, gracias a la eficiencia en materiales, tiempo y reducción de desperdicios.
